domingo, 8 de marzo de 2020
8 de marzo
"[…] Alejandro Magno, siempre ansioso de grandezas y reinos, proseguía su carrera triunfal y conquistadora, de victoria en victoria, de reino en reino, y atravesando los montes de las tinieblas, llegó por último a los extremos de Asia, y se encontró ante el paso de las Amazonas, donde las mujeres cumplen los menesteres guerreros y combaten en lugar de los hombres. No se asustaron un punto las valerosas guerreras a la vista del conquistador, sino que, sin dar muestras de humillación o miedo, le enviaron a su encuentro una de sus compañeras como embajador, que con sincero acento habló así a Alejandro: - ¡Señor! si tienes pensamiento de hacernos la guerra, meditas una empresa loca. Si vences ¿ qué gloria será haber vencido a una mujer? Si eres vencido, ¡qué deshonor, ser vencido por mujeres!
Alejandro, convencido por tales palabras, abandonó la empresa; pero antes de alejarse quiso que se esculpiesen sobre una piedra estas palabras: "Yo, Alejandro, hasta aquí un necio y vano, aprendí de las mujeres". (Talmud )
Un relato, directo desde la Babilonia del siglo III. Y seguimos dándole vueltas al asunto, como si no hubiéramos aprendido nada.
Que la dominación es una mierda como un piano, que sólo vale para la guerra.
Que el amor en cualquiera de sus formas triunfa más . Hombro con hombro, codo con codo, espalda contra espalda.
Sin excusas. Sin alardes. Sin disfraz.
lunes, 16 de septiembre de 2019
Ejercicio de paisajismo
Cuando uno llega al fondo del agotamiento, es como marearse, o llegar a un paisaje húmedo.
Hace frío, y todo está lleno como de niebla, los contornos de las cosas se difuminan y no distingues si es una rama de árbol o una garra. Puede que te sientes en una piedra llena de musgo y resulte ser una fiera. O que lo que parece un jirón de nube sea una casa. O que lo que parece un hombre sea un tronco o varias cosas amontonadas. O que veas con claridad indicios de lo que más miedo te da y luego resulte ser una liana, que luego resulta ser una serpiente. O que pases mil veces por sitios que ya has pasado buscando tu camino, o que el camino que conoces con claridad de repente se pierda entre mil figuras iguales. O que caigas en agujeros o entre una manada de fieras.
Pero luego, la alerta se pasa de vueltas. La fuerza la abandona a una, y siente que no hay nada que una pueda hacer, y primero hay impotencia por no poder, o no saber hacer que esa fuerza vuelva cuando tanto se la necesita. Y después viene el abandono de la lucha. una cierta paz en la que una acepta que necesita descansar o morir.
Y es en ese momento preciso en que la bruma se aparta, que se puede ver con claridad el camino.
No es el momento de buscar el pequeño signo, si no se conoce su significado se puede perder el rumbo. Es el momento de subirse arriba de un árbol para recuperar el norte y el sentido de las direcciones. Recuperar las referencias sobre qué es esa forma que parece un puente, o aquella que parece un reloj de arena, darles su dimensión de realidad real, de manera indudable. Saber cuántas horas le quedan al sol de manera clara, o si es de día o de noche. (Esto del día oscuro y las noches en claro es de las cosas que más funden las cabezas). Para saber construir un refugio con tiempo suficiente, para saber si es hora de dormir o de caminar, organizar la cueva por dentro, encender ese fuego que nos salve la vida, recolectar para el invierno.
Hay veces que la opción buena es caminar durante tres días y tres noches para salir de una situación peligrosa antes de caer exhausto. Pero si la situación peligrosa va a durar más tiempo o no se sabe cuanto dura, hay que programarse el descanso y los periodos de recuperación, por supervivencia, no se puede conseguir agua, comida ni alegría ni deleite estando agotados.
Y como dicen los viejos proverbios chinos, vale más ponerte en los zapatos del otro que aventurarse descalzo, una sola indicación clara que cien días de andar buscando, una imagen más que mil palabras, una conversación sincera que diez mil días jugando a las cartas.
"Una sola sonrisa tuya que un millón de días de enojo míos"
martes, 6 de agosto de 2019
Harmonía is the name
Harmonía era hija de Venus y Marte. Igualmente dioses, pero dos esferas de acción tan distintas como la noche y el día, mundos tan aparentemente alejados que solo podían tocarse en el atardecer, cuando las sombras se alargan y empiezan a cubrir el mundo, o al amanecer cuando la aurora de los rosados dedos empieza a llenar el mundo de luz y de promesas. Transiciones efímeras, pero tan constantes como la sucesión de soles y lunas, en las que el mundo parece ser perfecto y estar en paz, "con todo en su lugar".
Se dice que Marte y Venus cuando estaban cerca no podían evitar atraerse como se atraen imanes de polos opuestos. Y quizá, por aquello de que el extremo yang contiene una semilla de yin, y el extremo yin una semilla de yang, tal vez porque Venus no podía encontrar rival tan resistente para los coquetos dardos afilados de su ánimo más guerrero como Marte, o tal vez porque Marte no podía encontrar mejor valoración y acogida más afinada para su ánima de artista que la de Venus. O quizá era cualquier otra la causa, quién sabe.
Se dice que a Venus y Marte un dios bajito, feo y mas cojo que un palomo, Vulcano, les fabricó una trampa, una red hecha con hilos de oro irrompible, que caería sobre ellos si se amaban, para avergonzarlos y exponerlos a las risas del resto de dioses. Yo siempre pensé que no había material para burla. Marte en plena potencia y ardor, y Venus en pleno despliegue de sus encantos, juntos, debían ser uno de los espectáculos más magníficos. Pero bueno, yo siempre he sido muy mía, más de esencias que de formas. Me congratula pensar que Hermes, el mensajero de los dioses comentara que no le hubiera importado sentir una tal vergüenza, le entiendo de corazón.
Venus y Marte tuvieron que prometer para escapar que no se volverían a ver, pero afortunadamente, no lo cumplieron.
De su unión nació Harmonía, también llamada Concordia, completamente opuesta a Eris o Discordia. Era la única capaz de distinguir entre Fobos (Miedo) y Deimos o Fuga (dolor, pena), también hijos de Venus y Marte, gemelos. Esta distinción era importante, porque por separado no tenían ningún poder, pero juntos y acompañando a su padre eran capaces de destruir el mundo. En astronomía, Deimos sigue el recorrido de Fobos. Asaph Hall, descubridor de las lunas de Marte, les impuso este nombre el 11 de agosto de 1877. Los llamó así debido a que "la figura de Fobos en la mitología aparecía antes de cada batalla, refiriéndose al miedo y pánico de los combatientes para luchar, estos luchadores, aterrados, huían de la batalla o fingían su muerte para luego escapar. Deimos hacía su aparición después de su hermano, presentándose en los luchadores que por miedo quedaban paralizados ante el terror al dolor o la muerte.
Tras las múltiples interpretaciones de Fobos, se popularizó la imagen de un ser sobrehumano con una misión, siempre de destrucción, hacia la raza humana ordenada por Marte y que intentará cumplir junto a Deimos. En la aparición final de Deimos y Fobos para cumplir el objetivo impuesto, aparece una escena en la que Fobos se plantea las órdenes y decide no cumplirlas, manteniéndose al margen y salvando así a la raza humana " (wiki dixit, not me) .
Harmonía era más de su madre, solía ir con ella, en su personificación de Afrodita Pandemos (el amor que une al pueblo, la personificación del orden y la unidad cívica). Puede ser que sin ella, el orden y la unidad cívica sea más bien una clase de letargia del instinto de lucha por la vida.
Unas historias dicen que su padre la vendió en matrimonio a Cadmo, por haber matado a un dragón que se le había salido de madre, otras que Vulcano le regaló un collar en su boda que traía desgracia y muerte. Otras que vivió feliz, querida y admirada. No se sabe de cierto. En estas historias de griegos nunca termina de estar muy claro quién es quién, ni quién lo empezó todo, ni por qué. Probablemente no importa, al final, la solución estrella suele ser la de Alejandro Magno pegándole un tajo impaciente al nudo gordiano. ¿Quién tiene tiempo y ganas de andar deshaciendo el hilito cuando al otro lado caen vidas y espera un mundo por conquistar?
By the way, olvidaba decir que el cuarto hijo de Marte y Venus era Cupido, un pequeño cabroncete que se divierte mucho lanzando darditos que luego escuecen like Hell. El Amor, ¿lo recuerdan?
viernes, 5 de julio de 2019
La gota
A veces, las gotas caen y se evaporan rapidamente por el calor, como si nunca hubieran existido, como en las tormentas de verano. Pero otras veces, llueve sobre mojado y las gotas se unen a otras gotas, y forman riachuelos que corren hasta la alcantarilla más próxima.
Otras veces, las gotas colman vasos que están por desbordarse, y se crea un pequeño desastre que cuesta luego limpiar. Parece muy importante. Pero otras veces, una gota más apenas produce unas ondas en un estanque que está lleno de ellas. Dicen que en las tranquilas y profundas aguas es donde habitan los demonios.
A veces, una gota fría resbalando por el cuello pone los nervios de punta. Pero qué es una gota más para la persona que ya está sumergida.
Las gotas que resbalan enseñan grandes lecciones. Que el agua siempre encuentra su camino. Que puedes ponerle diques al mar, y pasarte el resto de tu vida esforzándote en apuntalar los diques. O esperando la lluvia para las flores año tras año, hasta la desertización. Que se fluye hacia donde le es natural, como la cabra que siempre tira hacia el monte y se detiene donde tiene a bien, no donde se le necesita o se le espera.
Puedo tratar de contenerlo cerrando con fuerza el puño, ahuecar los dedos para que encuentre acomodo, ... nada de eso retendrá la gota si su naturaleza no le pide quedarse per se. Es cansancio y wasted years. De una inutilidad ampliamente comprobada.
... ese momento de tranquilizarse y enmudecer, de que suelte para que la gota fluya y encuentre su verdad, tan inapelable como el tiempo que pasa, sabiendo del precio que se toman las elecciones, como supremo regalo de amor.
Otras veces, las gotas colman vasos que están por desbordarse, y se crea un pequeño desastre que cuesta luego limpiar. Parece muy importante. Pero otras veces, una gota más apenas produce unas ondas en un estanque que está lleno de ellas. Dicen que en las tranquilas y profundas aguas es donde habitan los demonios.
A veces, una gota fría resbalando por el cuello pone los nervios de punta. Pero qué es una gota más para la persona que ya está sumergida.
Las gotas que resbalan enseñan grandes lecciones. Que el agua siempre encuentra su camino. Que puedes ponerle diques al mar, y pasarte el resto de tu vida esforzándote en apuntalar los diques. O esperando la lluvia para las flores año tras año, hasta la desertización. Que se fluye hacia donde le es natural, como la cabra que siempre tira hacia el monte y se detiene donde tiene a bien, no donde se le necesita o se le espera.
Puedo tratar de contenerlo cerrando con fuerza el puño, ahuecar los dedos para que encuentre acomodo, ... nada de eso retendrá la gota si su naturaleza no le pide quedarse per se. Es cansancio y wasted years. De una inutilidad ampliamente comprobada.
... ese momento de tranquilizarse y enmudecer, de que suelte para que la gota fluya y encuentre su verdad, tan inapelable como el tiempo que pasa, sabiendo del precio que se toman las elecciones, como supremo regalo de amor.
lunes, 24 de junio de 2019
Poesía a la japonesa.
Había una vez... la poesía japonesa.
Traigo aquí el poema más corto. No necesita más para resultar melancolía en estado puro.
No rima, no.
Ni le hace falta, ni se admitía en este estilo. Si había rima se consideraba un error, una locura o dislexia del autor. No van mal encaminados, la esquizofrenia busca la rima.
Vigilaban el número de sílabas. Entendían que la poesía estaba dentro del poema en sí. En su espíritu, no en su letra. Y lo logran, vaya si lo logran.
Este choka -así llamado- tiene un bonito dibujo en sus kanjis japoneses. Tiene un bonito sonar pronunciado en japonés. Pero sobretodo golpea con su significado en el centro del pecho. Me hace preguntarme qué será de mí sin mis niños en casa, cómo será mi vida, cómo será mi corazón. Y por primera vez me siento a contemplar un aspecto de mi mayoría de edad en el que todavía no había pensado. Será que todavía somos demasiado pequeños para verlo.
Ahí va el poema:
| 瓜食めば | Uri hameba | Cuando como sandías |
| 子ども思ほゆ | Kodomo Omooyu | Mis niños me vienen a la mente; |
| 栗食めば | Kuri hameba | Cuando como castañas |
| まして思はゆ | Mashite Omowayu | La nostalgia es aún peor. |
| 何処より | Izuko yori | ¿De dónde vienen, |
| 来りしものそ | Kitarishi monozo | Oscilando ante mis ojos. |
| 眼交に | Manakai ni | Dejándome desamparado |
| もとな懸りて | Motona kakarite | Incesantemente noche tras noche. |
| 安眠し寝さぬ | Yasui shi nesanu |
Sin dejarme descansar en paz?
|
No contento con esto, el autor remata con un tanka (lo que después serían los haikus, cinco versos nada más). Me congratula pensar que en algún momento del espacio- tiempo, hay al menos un viejecito japo que me entiende bien.

| 銀も | Shirogane mo | ¿Qué son para mí, |
| 金も玉も | Kogane mo tama mo | plata, oro, o joyas? |
| 何せんに | Nanisen ni | ¿Cómo podrían ellos |
| まされる宝 | Masareru takara | Igualar el mayor tesoro |
| 子にしかめやも | Koni shikame yamo | que es un niño? |
lunes, 10 de agosto de 2015
Excelente
![]() |
| Mozart |
Parafraseando a Sabina, diré que la excelencia "es un rabo de nube que sube de dos en dos las escaleras". No hay excelencia. Solo hay intensidad bien entendida: en cómo se hacen las cosas, en cómo se sienten. Concentración en las intenciones, y deseos bien afilados, con su punta bien dirigida al blanco.
La "excelencia" es un concepto sobreabundante. ¿lo que está muy bien hecho?¿lo que nadie podría hacer mejor? Todo eso se vuelve humo, cuando se mira desde la perspectiva de hacer las cosas como uno mismo.Tampoco hay nadie que las haga mejor que tú, nadie es más tú que tú mismo, es de perogrullo.
El problema viene cuando uno se sale de sí mismo. Cuando quieres complacer a alguien. Cuando buscas evitar el castigo, la crítica, la falta de aprecio. Es una carrera sin final, nunca podrás estar seguro de ganar el galardón de excelente, porque procede del juicio de otra persona. y como tal es arbitrario, of course.
Si la pregunta es qué es la excelencia para mí...eso eres tú. Tú, total y absolutamente tú en todas tus partes. Tú todo el rato. Que no hay nada más difícil, por cierto. Sustraerse al tinte de aquellos con los que te juntas, de aquellos con los que te hablas, con los que te rozas. Y la intensidad resulta de ayuda. Es como ese viento que dispersa las hojas caídas que ocultan tu césped.
No quiero que seas excelente. Solo quiero amor para tí y para mí, para todos, para el agua, hasta para el arroz. Gentileza de trato, intensidad de sentir, apego uniformemente acelerado, hasta el infinito y más allá, lealtad firme, no alternante ni vacilante, no como la llama de un cabo de vela consumible, susceptible de apagarse ante el aliento helado de la desaprobación.
No necesito que seas excelente. Sólo necesito tu presencia, tu mirada en presente. El resto son las mil excusas para no prestar atención. "Carentes de sentido, calcadas de un patrón". No valen para nada.
martes, 21 de octubre de 2014
Luz para caracoles
Buenas
¿sabíais que los caracoles tardan tres segundos en registrar la luz? yo hasta ahora no lo sabía, y me pregunto si comparto algún gen con ellos, porque es lo mismo que me pasa por las mañanas, jeje.
Digo yo que según esto, estarán constantemente rezando a Dios, porque los golpes siempre les llegan de improviso. El pie humano se mueve más rápido que su visión. Nada de verlas venir, claro.
Y me pregunto también si es mejor o es peor. Nada que esquivar, nada que temer.
Sólo contemplar aquello que va a la misma velocidad que tú, que tu vida, el resto son sorpresas.
Me da qué pensar, si las sorpresas en la vida de una, los milagros, es una mera cuestión de a qué velocidad te das cuenta de ello. Que si tienes la vista rápida, o larga, o quizá con capacidad de desarrollar el instante en el tiempo, como las buenas videntes, contemplas más habitantes y hostias en tu metro cuadrado de universo, y menos maravillas inesperadas.
Por otro lado, ¿a qué demonios se supone que se están adaptando los caracoles con esa baja sensibilidad a la luz? Siendo translúcidos¿no eran ellos los que necesitaban oscuridad y humedad, los que no deben retener la luz en sí porque con el sol se resecan y mueren? ¿cómo es que sigue habiendo caracoles, si no perciben condiciones ambientales hostiles ni predadores? Si damos por cierto el rollo cuántico este de que atraes lo que temes, quizá si eres un caracol y no te das por enterado de que hay mucha luz, no te daña.
Así que, hasta que no te das por enterado de ello las cosas no te dañan... Suena a estupidez, pero en cierto aspecto es verdad. ¿no se desarrollaban aquellos sentidos y habilidades que se necesitaban para la supervivencia? Quizá si no hay sentido que reciba el daño, no hay código rojo, no hay dolor. O sea que no importa.
Otra posibilidad del asunto es que sí, que los caracoles lo vean todo, pero tres segundos después, como nosotros con la luz de las estrellas. Que sí vean venir el zapato, y que cuando el zapato ya los está pisando, ellos solo empiezan a verlo moverse. Y que yo, como dueña del zapato, ya sé que está muerto cuando él sólo se lo teme.
Quizá sea así como funciona en el kung fu, o en las artes marciales de nivel, una "mera" habilidad de funcionar a una velocidad mucho mayor que el oponente, sabiendo que has dado el golpe segundos antes de que él sepa que lo ha recibido. Que la acción ha sido hecha y acabada antes de que se tenga oportunidad de actuar sobre ella, como con los decretos ministeriales.
Quizá sea lo mismo con nosotros y las estrellas.
Y aún así, en el instante dado somos bellos.
Mucha paranoia para tan poca noche.
Buenas noches, queridos. Que durmais con buenos y lentos sueños de caracoles.
¿sabíais que los caracoles tardan tres segundos en registrar la luz? yo hasta ahora no lo sabía, y me pregunto si comparto algún gen con ellos, porque es lo mismo que me pasa por las mañanas, jeje.
Digo yo que según esto, estarán constantemente rezando a Dios, porque los golpes siempre les llegan de improviso. El pie humano se mueve más rápido que su visión. Nada de verlas venir, claro.
Y me pregunto también si es mejor o es peor. Nada que esquivar, nada que temer.
Sólo contemplar aquello que va a la misma velocidad que tú, que tu vida, el resto son sorpresas.
Me da qué pensar, si las sorpresas en la vida de una, los milagros, es una mera cuestión de a qué velocidad te das cuenta de ello. Que si tienes la vista rápida, o larga, o quizá con capacidad de desarrollar el instante en el tiempo, como las buenas videntes, contemplas más habitantes y hostias en tu metro cuadrado de universo, y menos maravillas inesperadas.
Por otro lado, ¿a qué demonios se supone que se están adaptando los caracoles con esa baja sensibilidad a la luz? Siendo translúcidos¿no eran ellos los que necesitaban oscuridad y humedad, los que no deben retener la luz en sí porque con el sol se resecan y mueren? ¿cómo es que sigue habiendo caracoles, si no perciben condiciones ambientales hostiles ni predadores? Si damos por cierto el rollo cuántico este de que atraes lo que temes, quizá si eres un caracol y no te das por enterado de que hay mucha luz, no te daña.
Así que, hasta que no te das por enterado de ello las cosas no te dañan... Suena a estupidez, pero en cierto aspecto es verdad. ¿no se desarrollaban aquellos sentidos y habilidades que se necesitaban para la supervivencia? Quizá si no hay sentido que reciba el daño, no hay código rojo, no hay dolor. O sea que no importa.
Otra posibilidad del asunto es que sí, que los caracoles lo vean todo, pero tres segundos después, como nosotros con la luz de las estrellas. Que sí vean venir el zapato, y que cuando el zapato ya los está pisando, ellos solo empiezan a verlo moverse. Y que yo, como dueña del zapato, ya sé que está muerto cuando él sólo se lo teme.
Quizá sea así como funciona en el kung fu, o en las artes marciales de nivel, una "mera" habilidad de funcionar a una velocidad mucho mayor que el oponente, sabiendo que has dado el golpe segundos antes de que él sepa que lo ha recibido. Que la acción ha sido hecha y acabada antes de que se tenga oportunidad de actuar sobre ella, como con los decretos ministeriales.
Quizá sea lo mismo con nosotros y las estrellas.
Y aún así, en el instante dado somos bellos.
Mucha paranoia para tan poca noche.
Buenas noches, queridos. Que durmais con buenos y lentos sueños de caracoles.
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